Actualización
Queridos hermanos, un fuerte saludo desde México, les escribo para disculparme por no responder al instante sus mensajes, pues estoy estudiando actualmente en un seminario, por otra parte, agradezco sus bellas palabras en el tablero de mensajes de esta página.


  1. De igual manera, les pido que por favor oren por el alma de mi hermano de sangre: José Luis, de Xalapa, Veracruz, pues falleció el pasado 1° de Octubre de 2008.

  2. También aprovecho en avisarles que he habilitado las páginas de "Ángeles" y "Fratello Sole, S. Luna", que están en el área de Mensajes de la derecha. Como también he colocado un nuevo tablero para la "Cadena de Oración", y un directorio de "Archivos" para leer mis posts (escritos) anteriores. Estas dos opciones se encuentran en la parte superior de la columna derecha.
  3. Finalmente, mi nuevo correo electrónico es: hnojose@live.com.mx ¡Paz y Bien!, ¡Un fuerte abrazo fraterno!
Posteado por José @ 09 Oct 2008
¿Cómo amar?

El que dice que ama a Dios y luego habla mal del prójimo es un mentiroso. Y el que no ama no conoce a Dios (1Juan 4, 20).

¿Cuándo sé que amo al otro?

Cuando lejos de buscar mi comodidad, me preocupo por el otro.
Cuando sirvo a los demás.
Cuando a pesar de la infidelidad, de las fallas, me mantengo firme amando en Cristo a los demás.

Lejos del amor romántico del mundo, lejos de reducir el amor Cristiano a un simple sentimentalismo, el amor Cristiano es más amplio, abarca la decisión de amar en las dificultades, en la sequedad, en las asperezas de la vida... quien a pesar de la ingratitud del otro, sigue firme diciendo con las obras de su vida: "Lo amo en Cristo" y sirve a su esposo, a sus padres, su familia, su comunidad, demuestra un amor verdaderamente Cristiano.

En un correo me decía en otras palabras un hermano: que para amar a los otros hay que empezar por el amor propio. Si recordamos, en la palabra de Dios, en el Génesis, Dios le confía al hombre el jardín del Edén para que lo cultivara y cuidara (Gen 1, 15). Hoy Dios me entrega un cuerpo y un alma, fusionados en uno solo, en la cual debo cultivar mis dones y cuidar de mi vida, amarme para amar al otro, porque amando a Dios se logra amar a uno, por ser creación suya, y también amar a los demás. Lejos de comer del árbol que lleva a la muerte, el pecado.

Amando mi vida, mi cuerpo/alma, comprenderé cómo amar a los demás, quienes también tienen cuerpo y alma. Quienes como yo pasan dificultades y son seres humanos. Seré capaz de comprenderlos y ver en ellos el rostro de Cristo: sufriendo, muriendo, resucitando, niño, joven, adulto.

Pues que el Señor nos una en el amor y conceda la paz. Pero no la paz del mundo, que está basada en las apariencias, en el “tú no me hablas, yo no te hablo y estamos en paz”, “No discuto contigo, y tú no discutes conmigo y estamos en paz”, ni en la pasividad/pereza, sino en el afrontar la vida, dar la cara con todo y problemas, críticas destructivas, injusticias, pero siempre confiando en el Señor.

Que aunque vengan los momentos más difíciles, esté a punto de llegarnos la muerte corporal, seamos capaces de estar en paz, confiando en la voluntad del Padre.

Y ojalá al final de nuestras vidas esa paz sea por lo mucho que supimos amar al otro. Amén.

Posteado por José @ 23 Apr 2008
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